Después de muchos meses de ausencia regresamos al blog. Estos años intenté mantener actualizada la página mediante colaboradores que ustedes ya conocen. Debido al largo trabajo de cuatro años en el doctorado me absorbió todo el tiempo necesario para poder escribir en el blog y programar los podcasts. Pero ya empezaremos a postear nuevamente y actualizarnos en los temas que ahora están vigentes, y aquellos que no tienen caducidad.
La tercera década del siglo XXI ha marcado cambios muy importantes en la sociedad. Si la década pasada fue la consolidación de los nuevos medios socio digitales, este fue la década en la que fueron cuestionadas y puestas a prueba por medio de la pandemia. Según la investigación que hice en mi tesis de doctorado, el intento por virtualizar nuestra vida mediante la cuarentena resultó ser un fracaso tras el término de la crisis. Las personas sufrieron una especie de “rebote pandémico” en el cual retomaron todas sus actividades presenciales tan pronto como fue posible. Y con este regreso a la normalidad hubo un cambio del zeitgeist o espíritu de los tiempos en la población occidental. Muchos movimientos políticos de izquierda empezaron a combatir a sus grupos reaccionarios. Aquellos llamados “woke” que se habían insertado en la generación de la cultura popular como la música, el cine y los videojuegos ahora estaban teniendo un fuerte rechazo a nivel mundial. Siendo el triunfo de Trump en el 2024 como la prueba más grande de este fenómeno. Después de la pandemia, el mundo regresó desconfiado, molesto y extrañado por el tiempo perdido.
También es la década de la Inteligencia Artificial. El último esfuerzo de Sillicon Valley por estar a la vanguardia y tener a los inversionistas contentos. Estos algoritmos que simulan inteligencia y han invadido todos los aspectos de la sociedad en los últimos años es quizás el evento más icónico de la década. Hasta el propio Mark Zuckerberg tuvo que echarse para atrás con su idea del Metaverso para cambiar de rumbo y plantear un mundo hundido en la IA.
Esta tercera década también estuvo marcada por la guerra no televisada. Aunque Ucrania y Rusia han estado en conflicto por años, pocos sabemos de la gente muerta y los avances de ambos países. La “niebla” de guerra nos muestra un escenario confuso en donde ambos bandos proclaman que están a punto de vencer a su adversario. Ahora son los drones quienes protagonizan la guerra. La asimetría es quien puede matar sin necesidad de que uno de los contrincantes esté presente. De igual forma, es la guerra mediática la que intenta ganar la narrativa de los “buenos” vs los “malos”. La Unión Europea se proclama como defensora de la democracia y presenta a Rusia como una dictadura que intenta apropiarse del mundo y eliminar los avances de lo que Europa occidental presenta como vanguardia de la modernidad.
Es la inteligencia artificial es el gran artificio creado y masificado en esta década. Después del Covid, los mercados necesitaban incentivos para levantar las acciones de las tecnológicas, que desde inicios del siglo XXI son las que impulsan el mercado. Esta innovación ha desatado una crisis en el mercado laboral y ha creado una disrupción en las cadenas de microchips. Específicamente la memoria RAM y los procesadores especializados en procesar datos de la IA. Vemos un incremento de los precios de toda tecnología para finales de la década además de una presión por diverficar los lugares en donde se produce la tecnología.
Estos son algunos de los temas que estaremos tocando en el blog. También volveremos a tener una nueva temporada del podcast y otras sorpresas más.
¡Nos leemos pronto!