La Filosofía del Perdedor, una visión distinta del éxito y fracaso

El éxito es el fetiche laico de la modernidad. El ciudadano promedio de la vida urbana lo estará buscando todo el tiempo. Su procedencia es totalmente subjetiva, pues depende del individuo y sus carencias para determinar que es lo que considera un éxito. Si estudiar una carrera implica muchas dificultades, una persona pensará que estudiar es parte del éxito. Otra persona descendiente de una familia rica creerá que el éxito se determina por la fama y las empresas que genere. Un exiliado venezolano se imaginará que comer adecuadamente tres veces al día es parte de un éxito anhelado.